El lado oscuro de Tranxis

En su sitio web se presenta como una empresa que brinda “un servicio de calidad” y asegura tener a sus trabajadores “en las mejores condiciones”. Sin embargo, la realidad marca todo lo contrario.



La firma Tranxis SA que licitó en 2007 treinta licencias de taxis se presenta en su página web como una empresa que brinda “un servicio de calidad” y asegura tener a sus trabajadores “en las mejores condiciones”. Sin embargo hay una realidad muy distinta detrás de esa fachada. Apuntada por tener una importante banca política, incluso acusada de ser testaferro de quien fuera una destacada figura de la política de esta provincia, algo nunca comprobado, fue ganando terreno en la actividad. A tal punto que desde hace un tiempo también se dedica a administrar taxis que no son de su propiedad. Sus avances en el sector son tan vertiginosos como sus incumplimientos. Allí no se respeta el Convenio Colectivo de Trabajo, la compañía tiene una App propia para el despacho de viajes, sus vehículos cuentan con un solo chofer cuando deberían tener dos, todo con la invalorable complicidad de un Estado municipal que no controla absolutamente nada.


El CCT en el sector determina que un chofer debe quedarse con el 30 por ciento del bruto de la recaudación. Sabido es que el acuerdo se respeta muy poco, casi nada. Por lo general ese porcentaje no baja del 35. Otros choferes optan por acordar con su titular un importe fijo por día, algo que es cuestionable pero por lo general se trata de montos razonable. Tranxis vino a romper con todo eso y además de pedir tarifas exorbitantes, estas varían según el auto. Un peón que maneja un Prisma paga más de tarifa que otro que esté subido arriba de un Corsa.


El primero en denunciar públicamente la conducta que tiene Tranxis SA para con los choferes fue el conductor del programa radial Cimbeleando, Sergio Granata, quien además es el líder de la Juventud Sindical del Sindicato de Peones de Taxis. El referente no descartó organizar una manifestación en las puertas de la empresa para repudiar la forma de trabajo y pedir que se cumpla con el convenio.


Otra de las tantas cosas que Tranxis no respeta es la de tener dos choferes por auto. Las chapas que licitó en 2007 tienen, por ordenanza, la obligación de cubrir el servicio las 24 horas. Con un solo chofer es imposible cumplir con eso.

Competencia desleal

Las violaciones a las normativas vigentes por parte de Tranxis no se circunscriben a la relación laboral. También practican la competencia desleal. La empresa ha desarrollado una App para el despacho de viajes, obviamente lo hace manera totalmente irregular porque, como ya se explicó infinidad de veces en este portal, el despacho de viajes en Rosario está regulado y los únicos autorizados para ello son las empresas de radiotaxis.


Está más que claro que para que Tranxis pueda violar de manera sistemática las ordenanzas debe contar con una actitud cómplice de quien se encarga de controlar. Portada Taxi pudo saber que lo único que la Municipalidad no le permite a esta empresa es exhibir “sus servicios” en el interior de los vehículos, después tienen vía libre para todo.


Un dato para tener en cuenta es que la desarrolladora de la App de Tranxis es la misma de Movitaxi. Ni más ni menos que Crayon Web.


En el mundillo del taxi no faltan quienes atribuyen todos estos beneficios a los supuestos vínculos políticos que tiene la empresa a nivel local, algo que es más un mito urbano que otra cosa. Especulaciones al margen, no debe resultar extraño que Tranxis se desenvuelva con la impunidad que lo hace. Es que en una ciudad donde los controles son muy laxos, más allá de algún esporádico operativo conjunto con las fuerzas de seguridad, es natural que estas cosas pasen.




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