Poner fin a los radio taxis sería muy oneroso para el municipio

Para brindar todos los servicios, hoy a cargo de esas empresas, debería invertir 2 millones de dólares. Poner fin a la obligatoriedad terminaría con unos 300 puestos de trabajo.


Desde hace tiempo, sotto voce, se viene hablando de desregular las aplicaciones para el despacho de viajes en la ciudad de Rosario. La versión fue ratificada por la presidenta del Concejo Municipal en una reunión que mantuvo con un grupo de taxistas. “Hay voluntad de regularlas”, confesó María Eugenia Schmuck. Para lograrlo es necesario poner fin a la ordenanza que regula el despacho de viajes (Ordenanza 8295). La génesis de todo esto es la resistencia por parte de She Taxi a cumplir con la norma. Nadie quiere contradecir a las mujeres, aún cuando no respeten la ley. Por eso lo que se busca es adaptar la norma a sus pretensiones. Si se decide terminar con la obligatoriedad de los radio taxis sería el municipio quien debería hacerse cargo de todos los servicios que prestan hoy esas empresas, tanto a los taxistas como a los pasajeros. De entrada, el Gobierno local debería desembolsar alrededor de 2 millones de dólares para prestar todos los servicios que hoy prestan esas empresas.


Uno de los más ensañados contra los radio taxis es el concejal por el Pro, Roy López Molina, que en una reunión que mantuvo con las autoridades del Sindicato de Peones de Taxis para impulsar la colocación de una barrera divisoria dentro de las unidades por una cuestión de seguridad, manifestó que el dinero que se vuelca al pago del radio taxi podría destinarse a la instalación de una mampara. Incluso para descalificar el trabajo que realizan esas empresas sostuvo que “defender el radio taxi es como defender la máquina de escribir”, mostrando un absoluto desconocimiento sobre el equipamiento con el que cuentan.

El gran interrogante es saber quién se hará cargo de todos los servicios que prestan los radio taxi si se cae la obligatoriedad. En principio le correspondería al propio municipio. Hoy esas empresas brindan el monitoreo, conexión al 911, todo lo que es la instalación de los equipos de radio y cobertura médica tanto para los choferes como para los pasajeros. Ante cualquier eventualidad que pueda suceder arriba del taxi ambos están cubiertos por empresas privadas que se dedican a atender las emergencias en materia de salud. A esto hay que sumarle el costo laboral del personal administrativo, los operadores y telefonistas. Se estima que para arrancar, la administración de Pablo Javkin debería invertir unos dos millones de dólares.


Hoy la Municipalidad realiza el monitoreo, no exenta de serias falencias, de alrededor de 250 taxis. Estas chapas no están todavía dentro de la obligatoriedad porque o bien nunca sus titulares tuvieron choferes, o nunca se transfirieron, ni tampoco se hizo sucesión. Cuando alguna de estas tres cosas suceda deberán ajustarse a la ordenanza, en caso de que la normativa se mantenga. Las dificultadas del Ejecutivo local son de carácter económico, en las últimas fiestas esas unidades no pudieron ser monitoreadas porque prestador cortó el servicio por falta de pago.


Portada Taxi dialogó con el presidente de la Cámara de Radio Taxis, Fernando Lange y el titular de la empresa 380Mil, Rogelio Massa. Consultados sobre si el municipio está en condiciones de hacerse cargo, Lange manifestó: “Será una cuestión del municipio, no podemos decir qué debe o no debe hacer. Pero cuando lo hicieron fue un rotundo fracaso, es así que desde agosto del 2019 los que estaban en la empresa municipal no tienen nada. Y si la Municipalidad tiene o no el dinero para hacerse cargo, de eso no puedo opinar”.


Para Massa está demostrado que la Municipalidad no está en condiciones de asumir ese compromiso. “Si no se pudo hacer cargo de la empresa municipal que tenía 300 autos porque entró en conflicto con el prestador por un tema de plata, de pago y ese tipo de cosas, menos podrá con esto. Me parece que es inviable que lo pueda manejar el municipio, las pruebas ya están, cuando lo quiso hacer no pudo. Incluso hay una ordenanza de 2004 por la que se crea el radio taxi municipal y sin embargo nunca lo implementaron”.


Taxistas y usuarios los más perjudicados

Para Massa la consecuencia inmediata de quitar la obligatoriedad sería la pérdida del servicio en los barrios. “Lamentablemente algunos taxistas y muchos concejales, que están total y absolutamente desinformados ven el tema del radio taxi como si fuese un gasto y en realidad es una inversión. En nuestro caso, que somos unas de las más caras, con un viaje por día ya está cubierto y no solamente está cubierto el servicio de radio sino el de GPS, algo que con radio o sin radio van a tener que seguir pagando. Ahí sí el servicio va a pasar a ser un costo porque no va a tener ningún rédito económico porque no van a tener viajes a cambio”.


En el mismo sentido se expresó el presidente de la Cámara de Radio Taxis. “La peor consecuencia con respecto al servicio que nos parece debemos priorizar ya que debemos pensar en el pasajero, será la de retroceder 15 años. Las aplicaciones que teóricamente reemplazarían esa falta de coches en el sistema de radio taxi no son utilizadas por el 100 % de la población. A pesar de que las autoridades y el mismo intendente dicen que no se usa más la telefonía fija, que es verdad mucha gente ya no posee teléfono fijo, pero eso no quiere decir que desde un celular no puedan llamar al teléfono fijo que tenemos en las empresas. Hoy las empresas tenemos varias formas de tomar el servicio: por teléfono, por WhatsApp y por aplicación. Sin embargo, el 87 % de los viajes son de llamados a nuestros teléfonos fijos, si es cierto que la mayoría de esos llamados provienen de celulares”.


Otro aspecto a tener en cuenta y que podría perderse es el sistema que diseñaron las radios para la seguridad de los choferes. “No se toma dimensión de esto, del apoyo que los móviles tienen de los operadores y de la forma en que se actúa ante cada alarma. Cuando la policía acuda a cada pánico y la gran mayoría sean por error, estos dejaran de ir o dirán que el 90 por ciento son falsos (datos reales) y pedirán cambiar el sistema o dejaran de atender las alarmas. El servicio de monitoreo como lo conocemos hoy, será imposible sostener, ya no va a existir la comunicación con los móviles a través de la radio, y al no tener personal para esto la conexión será solo entre el taxista y el 911”, avaluó Lange.


Ambos coincidieron en destacar que la medida afectará el servicio en los barrios. Proyectan una caída del 40 por ciento de coches en cada una de las empresas y que esas unidades buscarán la zona del centro y macro centro donde hay más movimiento de gente.


Otro perjuicio para los usuarios es que ya no contarán con la cobertura médica privada que hoy pagan las empresas de radio taxis para atender cualquier eventualidad que suceder arriba de un vehículo. Para garantizar esta cobertura invierten entre 25 mil y 50 mil pesos por mes, según la cantidad de móviles que tengan adheridos cada una.


Las cuentas corrientes corporativas también se transformarán en un problema para las empresas privadas que las utilizan, pero también para los estados provinciales y municipales. “Nosotros trasladamos a todo el personal de salud durante la pandemia y por el paro de colectivos a través de las cuentas corrientes. Eran cientos de viajes por día. Todo eso lo bancó la empresa y fue una cifra bastante abultada que todavía nos están pagando. Eso se banca con los fondos de la empresa, hemos sacado créditos, todavía le debemos algún dinero a los móviles que dejaron las cuentas corrientes a cuenta de futuros pagos”, contó Massa.


Para Lange las cuentas corrientes “son un tema más que importante, el principal actor del sector que pierde los pasajeros es el taxi, ya que al no tener la totalidad de los taxis en el sistema las empresas se desfinanciarán y no podrán seguir prestando este servicio, el cual pasará a los remises legales y truchos”.

Terminar con los radio taxis también sería en gran medida terminar con la seguridad para los pasajeros. Hoy gracias a la labor que desarrollan las empresas todos los taxis de la ciudad son fácilmente identificables, también lo son sus choferes. Una clara muestra de ello es el hecho ocurrido en noviembre pasado cuando una joven pasajera denunció un intento de secuestro arriba de un taxi. En menos de dos horas las cámaras que representan a los taxistas dieron con el auto y con el chofer. De inmediato se comprobó que se trató de una mala interpretación que hizo la chica de unos mensajes de voz que el chofer intercambiaba con uno de sus hijos.


300 puestos de trabajo en riesgo

A diferencia de las aplicaciones las empresas de radio taxis son generadoras de puestos de trabajo tanto de manera directa de manera indirecta. Massa explicó que “hay mucha gente alrededor del sistema de radio taxis, los proveedores de servicio, los operadores, telefonistas. Estimo que entre 200 y 300 personas podrían llegar a quedar en la calle, la verdad que sería muy triste que por el capricho de algunos pasara eso”.


Si bien Lange prefirió no arriesgar cifras, sí coincidió con su colega que en lo laboral el impacto sería muy negativo. “Decir cuántas personas o puestos de trabajo se ponen en riesgo no es fácil, ya que la estructura interna directa y las estructuras externas directas e indirectas son muchas. Solo se verá cuando esto suceda”.

Acá el Estado también se verá perjudicado en todos sus estamentos. Indiscutiblemente perderá recaudación. Se dejará de cobrar Ingresos Brutos en el caso de la provincia, tasas como el Drei en el caso de la Municipalidad y todo lo que tiene que ver con los costos laborales en el caso de Nación.


Porqué es obligatorio el servicio en Rosario

La obligatoriedad de los radio taxis se gestó allá por el año 2005.” El objetivo fue cubrir la demanda en las zonas más alejadas. La idea era que los móviles se acercaran un poco más a los barrios y se evitaba que la gente tuviera que salir a las calles donde circulaban los autos. Ejemplo: en zona sur los taxis iban todos por San Martín, o sea que el que vivía a dos o tres cuadras de allí tenía que irse caminando hasta la avenida para esperar un taxi. En cambio de esta manera el espectro de cobertura se abrió y los coches empezaron a llegar a los diferentes barrios. También se hizo por un tema de seguridad, a partir de ahí la comunicación del móvil con el operador se tornó vital y este último a su vez se empezó a comunicar con la policía”, detalló Massa.


Según su óptica, la medida sirvió también para mejorar el servicio de taxis. “Las empresas de radio taxis comenzamos a tomar un protagonismo incluso de control de las unidades. Se empezaron a distribuir taxis por toda la periferia de la ciudad, lo cual fue importante porque antes los taxis iban a buscar los viajes al centro. Si se ocupaban del centro a un barrio volvían inmediatamente al centro, al haber paradas distribuidas en todo el ejido urbano el taxi empezó a usar las bases en las zonas más alejadas. Nosotros hacíamos muchos controles que después lamentablemente tuvimos que dejar de hacer, pero controlábamos la limpieza de los autos, la vestimenta de los choferes, fue una época en la que se mejoró bastante el servicio”.


“Todo comenzó en el año 2004 cuando el país volvió a repuntar después del fatídico 2001 y el trabajo tuvo un crecimiento exponencial, donde no daba abasto el sistema y la principal falencia era el reclamo de los usuarios del servicio de radio taxi, así fue que el enero del 2005 se sancionó una ordenanza donde todos los que transfirieran las licencias debían tener un servicio de radiotaxi activo”, recordó Lange.


El presidente de la Cámara indicó que dicho cambio llevó a que comprendieran que “el viejo sistema de despacho por voz con radio ya no se podía realizar. Con la llegada de las 500 licencias se implementó el servicio de monitoreo por GPS de las unidades. Fue así que en enero del 2008 los viajes comenzaron a despacharse en forma automática”. Lange aseveró que “esto revolucionó el servicio, los coches que no tenían GPS, querían tenerlo de inmediato”. También destacó que en agosto de ese mismo año “debido a los hechos de inseguridad se sancionó la ordenanza 8295 de seguridad, con conexión al 911 y al centro de monitoreo de la Municipalidad de Rosario, que dio muy buenos resultados, lo que derivó en la obligación de que todos los coches que tenían chofer debían tener servicio de radio taxi y Monitoreo”.


“Esto llevó a que las empresas mejoremos nuestro sistema de recepción de servicios (llamadas) al poder despachar más viajes en menos tiempo y darles más servicio a nuestros móviles. Cambió la circulación de los taxis en la ciudad, haciendo que la gente de los barrios pueda tener el taxi más rápido. Y algo muy importante: cuando un usuario extraviaba algún objeto era imposible encontrarlo, esto cambió radicalmente, hoy en día se encuentra todo”, concluyó.


Hartos de las idas y vueltas

Las continuas amenazas por parte algunos concejales de la ciudad sobre la idea de terminar con la obligatoriedad del sistema está generando una gran incertidumbre entre los empresarios del sector que a esta altura dudan mucho en seguir invirtiendo. Otra de las cosas que molesta es el recurrente discurso de algunos políticos que tildan al sistema de obsoleto.

“Armar todo el sistema que tenemos hoy, llevo muchos años, de inversión, sacrificio y horas de trabajo. Desarticularlo porque un grupo minúsculo de mujeres que se amparan en la cuestión de género cuando claramente la discusión no pasa por ahí porque nadie está en contra de ellas sería algo muy perjudicial para el servicio de taxi. Las empresas de radio taxis fueron formadas por taxistas que conocemos la actividad y siempre buscamos que el taxi tenga más usuarios defendiendo al trabajador que es al primero que le damos servicio”, sostuvo Lange.


“Estoy seguro que la no obligatoriedad no terminará con el radio taxi, pero sí que el crecimiento tecnológico mermará, la financiación de las cuentas corrientes desaparecerá y la pérdida de viajes del servicio de taxi será mayor, esto hará que los remises y los futuros Uber ganen terreno y el que se achicará como paso en Capital Federal y en Mendoza será el taxi”.


Lange no duda de que “a toda esta gente como She Taxi, remis (she conductoras), Uber, Cabify y Maxim, buscan desregular el mercado no les sirve 4000 clientes (taxis), no les alcanza, buscan 50000 autos o más, taxis-remises, autos particulares, estos últimos son los grandes clientes en el mundo de las aplicaciones”.


El titular de la empresa 4 380Mil también se manifestó su cansancio “ante tanto manoseo”, Massa explicó: “Con todos estos dimes y diretes uno se siente manoseado. Nos impide a las empresas de radio taxis realmente desarrollarnos porque con esta incertidumbre uno sabe si seguir invirtiendo, si seguir poniendo tecnología, si seguir invirtiendo en equipos, en capacitar al personal. Yo creo que es una falta de respeto. Nos están basureando. Y la falta de respeto es por la falta de reconocimiento a la labor que nosotros hicimos en estos últimos años desde que existe la obligatoriedad, hemos estado y seguimos estando a la altura de las necesidades”.

“Hablan de las aplicaciones y nosotros tenemos aplicaciones, nos dicen que somos obsoletos y es una estupidez porque las radios tenemos sistemas de WhatsAap automáticos, tenemos App propias, tenemos tecnología de punta, pero están enloquecidos con las aplicaciones, pero quién las va a controlar cuando se pierda algo a dónde lo va encontrar”, se preguntó.



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